¿Cómo llevar una dieta sana y equilibrada?

Tu alimentación diaria influye en tu salud; por ello, es crucial seguir una dieta equilibrada. Y una dieta equilibrada contiene tanto nutrientes esenciales como líquidos para que el cuerpo esté sano y funcione. Debería incluir proteína, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas, minerales y, por supuesto, agua. Además, debe ser variada y apetecible y ¡no tiene por qué ser un rollo! Siempre que sea con moderación, ¡puedes permitirte tus caprichos favoritos! Te contamos algunas ventajas de seguir una dieta sana y equilibrada.

La importancia de una dieta sana y equilibrada

No hay día que pase que no salga una nueva dieta: la keto, la paleo, el ayuno intermitente y un sinfín de opciones por el estilo...

Con tanta información, no es para extrañarse que no sepas ya qué comer. Sin embargo, cuidar tu cuerpo mediante la alimentación no debería ser ninguna ciencia exacta ni vamos a descubrir la pólvora diciéndote que es importante seguir una dieta equilibrada. Así que, al grano, ¿por qué y cómo hacerlo? ¡Te contamos!



1.  Para el funcionamiento óptimo del sistema inmunitario

Incluir alimentos de todos los grupos en cantidades adecuadas, incluyendo alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales, puede contribuir a un buen estado de salud. Algunos alimentos como las frutas y verduras contienen fibra, vitaminas y minerales. Ciertos nutrientes como las vitaminas A, B, C, D o el zinc y el hierro contribuyen al funcionamiento adecuado del sistema inmunitario. ¡No te pierdas sus beneficios!

2. Para obtener energía.

Los carbohidratos procedentes del pan, la pasta y el arroz son tus aliados. Eso es todavía más cierto para los deportistas, porque cuando entrenamos agotamos las reservas de glucógeno para producir energía para que nuestro cuerpo aguante la sesión.


Es importante reponerlas después de entrenar ingiriendo alimentos como la leche chocolateada o el arroz con pollo. Es más, si eliges carbohidratos integrales aportas fibra también.

 

3. Para mantener la masa muscular

Incluir alimentos ricos en proteína en la dieta (como huevos, carnes magras, lácteos y soja) puede ayudarte a mantener los músculos en forma con una actividad física adecuada. ¿Por qué? Porque los aminoácidos de las proteínas inician la biosíntesis proteica responsable del mantenimiento y el aumento de la masa muscular. Añadir proteína a tu tentempié después de entrenar contribuye a la recuperación muscular.

Además, algunos minerales como el calcio, presente en las verduras y lácteos, son necesarios para un buen mantenimiento dental y óseo.

Cómo perseverar en una dieta sana y equilibrada


Establecer hábitos alimentarios saludables no tiene por que ser difícil. A continuación, compartimos algunas ideas para que tu dieta equilibrada dure.

1. Planifica con tiempo

Sabemos que a veces el tiempo no da para más; compaginamos el deporte con la vida social y andamos con prisas por el trabajo o las obligaciones familiares. Intenta planificar tus comidas con antelación y, si es posible, congela una tanda de comida apropiada para cuando la necesites.

Las sopas y los guisos caseros (cocinados al curri o chile con carne, si te gusta el picante) están buenísimos, frescos y cargados de nutrientes. No hay nada más gratificante que disfrutar de una comida que has hecho tú.


2. Colma tu plato de verduras

Las verduras son ricas en nutrientes como fibra, vitaminas y minerales, así que, deberían ocupar la mitad de tu plato. Además, hay tanta variedad que seguro que encuentras alguna que te guste y complemente el sabor de tu comida. Las de hoja verde (como el brócoli, la col rizada o las espinacas) son opciones geniales que se pueden comer tanto crudas como al vapor, de primero o como parte del plato principal, acompañadas de proteína y carbohidratos.

La próxima vez que pases por el pasillo de frutas y verduras del súper o vayas al mercado, ¡recuerda los beneficios de estos alimentos multicolores!

3. Limita tu consumo de azúcar y sal

Casi todo contiene sal y azúcar y no pasa nada por darte un capricho y comer una chuchería o unas patatas fritas de vez en cuando. Sin embargo, se recomienda hacerlo con moderación. Intenta comer alimentos que contengan sal y azúcares naturales, como los encurtidos o la fruta.


4. Bebe mucha agua

Mantenerse hidratado es fácil, rápido y contribuye a una dieta sana y equilibrada. Si no bebemos agua suficiente, andamos cansados, mareados y con calambres. ¿Por qué? Porque necesitamos agua para distribuir los nutrientes por el cuerpo. ¿No sabes cuánta beber?

La recomendación general es aproximadamente 2 l al día. No obstante, varía para las personas que practican una actividad física intensa; porque, dado que su sudoración es mayor, pierden más líquidos que luego hay que reponer.


4. No te prives de tus comidas favoritas

La alimentación no debería ser tu enemiga. Como ya hemos dicho, una dieta sana y equilibrada debería ser al mismo tiempo placentera; así que no hay necesidad alguna de evitar ningún alimento. ¿Tienes mono de chocolate o de pollo frito alguna vez Siempre que se tomen con moderación, pueden incluirse en una dieta equilibrada.


5. La unión hace la fuerza

Puede resultar difícil crear hábitos en solitario. Busca un amigo, compañero o familiar y os animáis uno al otro a elegir opciones más saludables y ¡rendís cuentas el uno al otro cuando se os haga cuesta arriba!


6. No quiebres la rutina

Una dieta equilibrada y saludable es más efectiva si se sigue a diario. Si notas que necesitas darte un respiro de vez en cuando, examina tu dieta detenidamente, porque puede que te estés pasando o que a tu cuerpo le falte algún nutriente, por ejemplo magnesio, lo que puede causar calambres. Si consigues ser fiel a tu dieta equilibrada, ¡no tardarás en ver los beneficios!

Ejercicio físico y una dieta sana y equilibrada: cómo se complementan

Para mayor efectividad, una dieta equilibrada debe ir acompañada de un estilo de vida saludable. Eso incluye una buena hidratación, dormir bien y hacer ejercicio. Sabemos que te apasiona el deporte y que siempre estás buscando nuevos retos, y nos queda claro que eres consciente de lo superimportante que es integrar el ejercicio en un estilo de vida saludable. De hecho, está demostrado que la actividad física favorece el corazón, la presión arterial y una masa muscular saludable.


Como nos gusta el deporte tanto como a ti, estamos aquí para apoyarte, ya estés entrenando para tu próxima competición o trabajando el entrenamiento en intervalos de alta intensidad.


Dónde encontrar información sobre una buena nutrición

La mejor manera de planificar y mantener una dieta sana y equilibrada es aprender más de nutrición. Es importante leer las etiquetas de los productos. Si ves un ingrediente que no conoces, búscalo y ¡poco a poco serás especialista en nutrición! Puedes investigar opciones de alimentación saludable en la red, sin olvidar comprobar las fuentes y que el artículo sea fiable y lo haya escrito un profesional cualificado o que esté respaldado por bases científicas. O puedes hablar con nutricionistas, que te aconsejarán y ofrecerán una dieta personalizada. Síguete informando sobre cómo seguir una dieta sana y equilibrada.


Ya lo sabes, el equilibrio es la clave del éxito para quien quiere alcanzar sus objetivos físicos, bien sea generar masa muscular o mejorar su rendimiento deportivo. Así que ¡empieza ya a incorporar a tu rutina diaria algunos de nuestros consejos para una alimentación más sana!

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